Tratamiento Alcoholismo

Centros de desintoxicación del alcoholismo

¿Qué es el síndrome de abstinencia?

El síndrome de abstinencia es el efecto que se padece tras consumir alcohol de forma recurrente durante un largo período de tiempo. Es habitual encontrarlo en personas alcohólicas o en proceso de desintoxicación, por su adicción a esta sustancia.

El alcoholismo es una de las principales causas de deterioro de la salud y de mortalidad en España en la actualidad, representando el 73% de los accidentes con víctimas mortales. Las personas que padecen alcoholismo sufren una dependencia a las bebidas alcohólicas que se traduce en problemas físicos, psicológicos y sociales. 

Esta consecuencia del alcoholismo genera una dependencia tanto física como emocional hacia el alcohol. Se desarrolla mediante una serie de reacciones corporales que ocurren cuando una persona deja de consumir la sustancia a la que se ha vuelto adicta.

El afectado por esta consecuencia experimenta un gran cambio tanto a nivel físico como psicológico de forma repentina debido a la dependencia al alcohol. La falta de esta sustancia en el organismo genera inestabilidad emocional, provocando tanto problemas sociales, como sensaciones negativas que se acaban convirtiendo en dolencias físicas. Para volver a la normalidad, el individuo necesita volver a consumir alcohol (arriesgándose a daños mayores) o iniciar una terapia de recuperación que le permita rehabilitarse.

¿Qué es el alcoholismo?

El alcoholismo es una enfermedad que puede desarrollarse en las personas consumidoras de bebidas alcohólicas. Ésta se genera al ingerir alcohol de forma habitual hasta llegar a un punto de dependencia para el organismo. Los que padecen esta enfermedad son llamados “alcohólicos” y sufren la necesidad de consumir este tipo de productos recurrentemente, con tal de paliar su ansiedad.

El alcoholismo puede derivarse de una predisposición genética, una enfermedad mental o por causas de comportamiento social. Los enfermos de alcoholismo pues, experimentan efectos tanto psicológicos como físicos al consumir bebidas alcohólicas, lo que acaba cambiando radicalmente su conducta y la relación con la sociedad.

Por la parte psicológica, la persona desarrolla un cambio brusco en sus costumbres (favoreciendo el consumo habitual de alcohol), una actitud más cerrada y agresiva (potenciando el negativismo y los comportamientos tóxicos), y en general, una degradación de la salud mental. Asimismo, el alcoholismo disminuye el autocontrol, reduce la memoria y la capacidad de concentración.

Por la parte física, el enfermo de alcoholismo sufre una serie de consecuencias que afectan negativamente al cuerpo y al organismo. Algunos de los padecimientos más comunes son cambios en la visión, una disminución de la alerta, la pérdida de coordinación muscular y la generación de temblores y alucinaciones.

El alcoholismo es una enfermedad difícil de superar y debe ser tratada clínicamente por profesionales de la salud.

En función del grado de dependencia, el cual varia según la sustancia y el tiempo de adicción, el síndrome de abstinencia se manifiesta con más o menos fuerza alterando el funcionamiento normal del sistema nervioso.

Consecuencias del alcohol

El alcohol es una sustancia química que sin una actitud de responsabilidad puede ser nociva para el cuerpo. Por ello, debe distinguirse los efectos que provoca tras su consumo ocasional (fenómeno social) y su consumo habitual o basada en el alcoholismo.

El consumo de alcohol como actitud social debe tomarse siempre prudentemente y de forma responsable. Un exceso de ingesta de alcohol puede provocar los siguientes efectos:

  • Falta de equilibrio
  • Vómitos
  • Deceleración de los procesos de razonamiento
  • Dificultad de pronunciación
  • Disminución de los reflejos
  • Pérdida de audición
  • Pérdida de memoria
  • Aumento de la actividad cardíaca
  • Descenso de la alerta
  • Cambios radicales del estado emocional

El consumo recurrente de alcohol deriva en el alcoholismo y sus consecuencias incrementan la gravedad para el organismo a medida que transcurre el tiempo.

Efectos del alcohol a corto plazo:

  • Incremento de la presión sanguínea (hipertensión)
  • Desarrollo de fibrilación auricular
  • Padecimiento de amnesia
  • Daño en el tejido cerebral
  • Disminución de la vitamina B1
  • Trastornos del sueño
  • Descenso en la producción de glóbulos blancos
  • Posibilidad de anemia
  • Infertilidad
  • Disfunción eréctil

Efectos del alcohol a largo plazo:

  • Enfermedad de Wernicke-Korsakoff
  • Úlceras y hemorragias estomacales
  • Cáncer de estómago, orofaringe y esófago
  • Esofagitis
  • Pancreatitis y pancreatitis crónica
  • Diabetes
  • Peritonitis
  • Daños permanentes en órganos vitales
  • Síndrome alcohólico fetal

Las consecuencias del alcohol son múltiples y dependen de muchos factores, de modo que pueden darse en cualquier individuo en función de la naturaleza de su organismo. Para evitar el sufrimiento de daños acentuados y permanentes, se recomienda contactar con un centro de desintoxicación especializado en el alcoholismo. Es fundamental realizar un seguimiento del proceso de abandono del alcohol tanto durante su consumo como posteriormente. En esta última etapa, los adictos a esta sustancia pueden padecer el síndrome de abstinencia.

¿Cómo tratar el alcoholismo?

El alcoholismo es una enfermedad compleja, ya que dispone de gran capacidad para provocar un cambio total en el individuo. Debido a este hecho, se trata de un trastorno difícil de tratar en su totalidad. Actualmente, los enfermos por el alcoholismo disponen de tres posibilidades a la hora de conseguir la rehabilitación:

En primer lugar, mediante el consumo moderado. La persona afectada puede ser tratada tanto por su propia cuenta como por centros de desintoxicación especializados, siendo ésta la opción más recomendable. Estos centros proveen al paciente de asistencia clínica y psicológica para paliar todas sus dolencias y disminuir al máximo su sufrimiento. El método se basa en un abandono del consumo de alcohol progresivo, de manera que el proceso de recuperación es más prolongado. La ventaja se encuentra en que el grado de dependencia respecto a otros métodos es menor. Asimismo, se evita la posibilidad de padecer el síndrome de abstinencia, aunque el enfermo sigue expuesto a las consecuencias por consumo excesivo de alcohol.

En segundo lugar, existen reuniones y charlas de apoyo al alcohólico para ayudarle a superar la adicción y todas las consecuencias derivadas (la abstinencia es habitual en este método). Los asistentes a estos puntos de encuentro comparten sus experiencias personales recomendando los trucos y métodos que les han sido útiles para dejar el alcoholismo con el mínimo coste posible. Se trata de un tratamiento eficaz, porque el enfermo tiene soporte constante de una persona que ha pasado por su misma situación, y consecuentemente se establece un vínculo emocional.

En tercer lugar, existen centros de desintoxicación especializados que realizan programas de intervención basados en la terapia cognitiva. Este método cuenta con eficacia comprobada, porque su naturaleza radica en procedimientos científicos. Gracias a la medicina, puede elaborarse un tratamiento ajustado al paciente mediante el uso de fármacos. De esta manera, el adicto es capaz de recuperar el control de su vida y abandonar parcial o totalmente el consumo de alcohol.

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